dijous, 9 de juny del 2011

LA TRANSICIÓ I LA LLEI D'AMNISTIA DEL 1977






Un reciente ensayo sobre la Ley de Amnistía de 1977 de una becaria de  la  Universidad  de  Zaragoza  (María  García  Yeregui)  escrito  con precisión y con la pasión propia de una magnífica nueva generación de historiadores contemporáneos, sostiene con razón que en España no se debatió fuerte y abiertamente sobre los crímenes franquistas durante  la  Transición.  El  debate  solo  ha  empezado  ya  entrado  el siglo  XXI  gracias  a  los  historiadores  y  gracias  al  proceso  del  juez Garzón.  Apenas  se  habló  entonces  acerca  de  la  violencia  política ejercida  durante  la  dictadura  y  la  guerra  civil  en  términos  de violaciones  de  los  derechos  humanos.  La  evidencia  del  silencio  la encuentra en el análisis de los contenidos del diario El País y de la revista Triunfo. No usa ni hay razón para que use ni parece haber leído los Cuadernos de Ruedo ibérico cuya difusión era relativamente escasa. ¿Fuimos la excepción que confirma la regla? ¿Cómo acallaron a otras voces como las nuestras?

Llegiu l'article complert de Joan Martínez Alier a :

http://www.todoslosnombres.org/php/verArchivo.php?id=914

dimarts, 7 de juny del 2011




Barbie tiene la desagradable costumbre de deforestar y de destruir los bosques de Indonesia, incluidos aquellos donde habitan los últimos ejemplares que quedan de tigre de Sumatra, de orangután y de elefante, solo para que ella pueda tener una bonita caja de cartón.

Mattel, la empresa fabricante de Barbie, tiene un gran defecto: las cajas que envuelven algunos de sus juguetes más famosos se fabrican con cartón procedente del campeón de la deforestación: Asia Pulp & Paper, la empresa papelera más destructiva del mundo.

Selvas tropicales y zonas de turberas –que son grandes reservas de carbono, además de ser el hábitat de especies amenazadas– se están destruyendo para fabricar cajas de juguetes.
El juego y la diversión no pueden construirse a costa del futuro de los bosques. Pide a Mattel que no destruya los bosques para hacer las cajas de sus juguetes.


dimecres, 25 de maig del 2011

LES FOSQUES AJUDES A GRÈCIA


Daniel Cohn Bendit intervé en el Parlament Europeu, sobre Grècia:
el video i el text de la intervenció, són interessants per ells mateixos però encara ho són més quan veus la data en que varen ser fetes: el 13-5-2010, fa un any...!!!
Fa un any ja sabien quina era la situació i ja en treien profit, tal i com diu Daniel Cohn Bendit el nivell d'hipocresia és demencial.

! Les prestamos dinero para que compren armas !




El eurodiputado de los Verdes Daniel Cohn Bendit habló al Parlamento Europeo para criticar el gasto militar y otras medidas asociadas al rescate griego: «Es evidente que durante cuatro meses hemos estado mareando la perdiz. Es evidente que nos hemos equivocado. Es evidente que, con esos titubeos, hemos estado dando pábulo a los mercados y a la especulación. Por lo menos, los miembros del Consejo responsables deberían decirlo, deberían decir “es culpa nuestra”. La Sra. Merkel, el Sr. Sarkozy, no sé en realidad qué papel juegan… Lo que le estamos pidiendo al gobierno de Papandreou es algo casi imposible de lograr. Yo le pido a Ecofin y a los presidentes de los gobiernos que piensen si ellos mismos son capaces de hacer en sus países reformas como las que le estamos pidiendo a Grecia. ¿Cuánto tiempo haría falta para reformar el sistema de pensiones en Francia? ¿Cuánto tiempo necesitaría Alemania para arreglar sus pensiones? ¡Y le estamos pidiendo a Papandreou que lo cambie todo en tres meses! Están siendo Uds. totalmente irracionales, y prueba de ello es lo que ahora está pasando en Grecia.

Punset a l'acampada d'Oviedo




És una poética manera de veure-ho, iniciar un camí, trobar-se a la "Ruta de la Seda"

diumenge, 22 de maig del 2011

Bienvenidos a la Internacional


Bienvenidos a la Internacional

Las emociones que rodean a la aparición de“Democracia real, ya”, contrastan con el tamaño, aun pequeño, de la iniciativa, pero dicen mucho sobre la fuerte demanda sicológica que había en la sociedad. Hacía mucho tiempo que mucha gente asistía, pasiva e impotente, al atraco perfecto con el que se está saldando la quiebra neoliberal. Era consciente de que su propia pasividad inicial hacía posible ese desenlace, lo que, junto con la kafkiana narrativa que los medios de comunicación ofrecen de todo el asunto, incrementaba la ansiedad, la indignación y la frustración. Ahora se respira. Lo primero es tomar aire. Lo segundo es pensar en clave internacional.
La iniciativa que acaba de arrancar en España sólo será efectiva si se internacionaliza. Las elecciones del domingo son una anécdota, al lado de la profunda reforma que se sugiere en la plaza. Todos los problemas apuntados se generaron en un contexto internacional. El ladrillo español, la corrupción inmobiliaria y la degradación política de España, no son más que modalidades de una enfermedad mucho más general. Así que la internacionalización es imprescindible para enderezar los propios problemas españoles. Todo lo que la actual iniciativa apunta; la falta de contenido de la actual democracia, la desigualdad e injusticia, la corrupción y su impunidad, el latrocinio especulador del sistema financiero, etc., etc., superan ampliamente el ámbito de la soberanía nacional, y no se pueden resolver sin una intervención internacional. La llamada “crisis del euro” de la que formamos parte,  resultado de los desequilibrios internos entre países de la unión monetaria  que han estallado por la quiebra del casino, sólo puede atajarse en su marco europeo.
Por eso, la refundación de Europa, derribando buena parte de lo que se levantó a la medida de las empresas y del negocio, y sustituyéndolo por una nueva arquitectura ciudadana, es una tarea ineludible. La crisis ha demostrado que la actual Europa “de los mercados” conduce al siglo XIX, convierte en rutina toda una serie de criminales “guerras lejanas”, siempre humanitarias, y apunta hacia un mundo inviable. Esa Europa, simplemente, no vale la pena, a menos que se reinvente a la medida de los ciudadanos, es decir con relaciones menos injustas y menos agresivas, hacia dentro y hacia fuera.
Para internacionalizarse, el movimiento civil español debería comprender la situación específica de nuestro desarrollo socioeconómico; las servidumbres franquistas de nuestra transición, del corrupto ladrillo, del sistema bancario y de nuestro sistema de partidos, tan caudillista y poco democrático como la época en que se forjó, el esfuerzo contra la siempre necesaria revisión y actualización de nuestra historia… Libritos como el de José Manuel Naredo El modelo inmobiliario español y su culminación en el caso valenciano (Editorial Icaria), que relacionan muchos de esos aspectos, vienen muy a propósito.
Lo tercero es construir un puente generacional entre los actuales jóvenes, y los “jóvenes de antes”, que participaron en cosas parecidas hace treinta o cuarenta años, los llamados “progres” del antifranquismo. Era una gente culturalmente muy franquista; sectaria, proclive a la violencia, muy ideologizada. Muchos de ellos han suspendido estrepitosamente en las instituciones, pero su impulso ético era claro y la experiencia de muchos otros  puede inspirar. Los jóvenes de ahora son mucho más pragmáticos y menos sectarios que los de entonces, pero, seguramente, también tienen nuevos defectos. El diálogo y la interacción generacional no harán más que enriquecer. Para cambiar el país es deseable algo más que un “movimiento de jóvenes”. Se necesita algo verdaderamente de toda la sociedad. Esa sociedad acostumbrada a ser espectadora, debe tomar la palabra y aprender a ejercer su legitimidad.
La legalidad -sino su espíritu, desde luego sí su aplicación práctica- suele ser un envoltorio que protege privilegios. Un recurso de los poderosos para mantener la situación en cintura. La impunidad que el robo y la estafa a gran escala tienen en esta crisis, han sido un buen ejemplo de ello. La situación creada por la crisis – la evidencia de la impunidad del robo a gran escala- es una invitación directa a la ilegalidad de la gente común. Sin embargo, quienes están protestando estos días demuestran un notable respeto a la ley. La legitimidad social ofrece ahora un amplio crédito en derecho a la contestación. Conjugar sin complejos ese derecho con una estricta no violencia, es fundamental.
La democracia actual se parece, mucho más de lo que pretende, al antiguo régimen anterior a la Revolución Francesa, en el que una pequeña minoría acaparaba el grueso del poder, la riqueza y los privilegios. Por eso, los defensores del orden vigente, injusto e insostenible, insisten en el carácter fundamentalmente perfecto, cerrado y definitivo del actual sistema. Su dogmatismo legal, en materia de utilización de espacios públicos, invasión de oficinas e infraestructuras vinculadas al abuso económico, etc., contrasta descaradamente con su indulgencia y/o justificación del atraco. Es así como la “democracia”, un sistema por definición abierto a su enmienda permanente a cargo de la soberanía popular, va a ser utilizada y mencionada hasta la saciedad para impedir su más genuina expresión, lo que está, teóricamente, en el origen de todo el edificio: el poder de la ciudadanía.
Y para acabar: no hay que obsesionarse por lo que muchos definen como “ambigüedad”, “falta de programa”, “inconsistencia”, de lo que está surgiendo. El ingenio, la imaginación y la inventiva de la gente que pone en común sus ideas y propósitos, es sorprendente en estas situaciones. El potencial del ciudadano que en lugar de consumir telebasura y medios de comunicación se pone a discutir con sus semejantes sobre los problemas comunes, es extraordinario. Todo se andará. Bienvenidos a la Internacional.